jueves, 21 de julio de 2016

DESCRIPCIÓN TEÓRICA Y PRÁCTICA DE LA ACTIVIDAD GASTROINTESTINAL DEL CONEJO.


DESCRIPCIÓN TEÓRICA Y PRÁCTICA DE LA ACTIVIDAD GASTROINTESTINAL DEL CONEJO.









Álvaro Javier Carrascal Cañizares.
Lenyn Criado Montagut
Janet Eduardo Coronado
Juan José Peñalosa
Janner Andrés Sánchez











UNIVERSIDAD FRANCISCO DE PAULA SANTANDER
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS Y DEL AMBIENTE
ZOOTECNIA
OCAÑA
2016
DESCRIPCIÓN TEÓRICA Y PRÁCTICA DE LA ACTIVIDAD GASTROINTESTINAL DEL CONEJO.








Álvaro Javier Carrascal Cañizares.
Lenyn Criado Montagut
Janet Eduardo Coronado
Juan José Peñalosa
Janner Andrés Sánchez


DOCENTE MIRYAM MEZA QUINTERO
Especialista.








UNIVERSIDAD FRANCISCO DE PAULA SANTANDER
FACULTAD DE CIENCIAS AGRARIAS Y DEL AMBIENTE
ZOOTECNIA
OCAÑA
2016








INTRODUCCION.

El tracto gastrointestinal considera gran parte del organismo desde la cavidad oral hasta el ano, y su función es la aprehensión, ingestión, trituración, digestión y absorción de los alimentos y la eliminación de residuos sólidos. Las partes que lo componen son boca, faringe, esófago, estómago e intestinos.
El movimiento del contenido intestinal a lo largo del tracto es producido por ondas peristálticas. Estas contracciones son involuntarios y su funcionalidad son el transporte de materiales a lo largo del tracto, mezclar los jugos digestivos con el alimento y la interposición de los nutrientes digeridos en contacto con la membrana de la mucosa intestinal para la subsiguiente absorción.
 
El intestino delgado comprende duodeno, yeyuno e íleon, es el sitio principal de absorción debido a las vellosidades intestinales que aumentan en gran medida el área superficial disponible para la absorción de nutrientes. Hay una serie de secreciones que fluyen en el canal alimentario desde el hígado, el páncreas y la pared del canal, y muchas de estas contienen enzimas que llevan a cabo la hidrólisis de los diversos componentes de los alimentos, algunas de las enzimas proteolíticas presentes en las secreciones están inicialmente en forma de precursores inactivos denominados zymogenos, estos son activados después de la secreción dentro del tracto gastrointestinal. (MacDonald, y otros). 
La actividad del tracto gastrointestinal es importante determinarla, ya que esta nos transmite hasta que punto los alimentos pueden ser digeridos y sus nutrientes pueden ser absorbidos y metabolizados; esta puede ser medible de diferentes formas, in vitro, in vivo e in situ, y su tiempo de pasaje durante el tránsito intestinal puede determinarse con la ayuda de marcadores digestibles.
En este trabajo se evaluara el tránsito intestinal de forma in situ con la ayuda de marcadores y, de forma in vitro para lo cual se determinará la composición química de las heces excretadas por los conejos a través de un esquema de análisis inmediato, conocido como método o análisis de Weende, proximal o bromatológico. Este método consiste en separar a partir de la MS de la muestra, una serie de factores que caracterizan el material analizado de interés, para este caso cenizas y materia orgánica. (Paredes)
A continuación se describe específicamente la fisiología y anatomía del sistema digestivo de los conejos, al igual que los métodos utilizados para establecer su actividad y transito gastrointestinal.
 

 
Objetivo general.
Describir teórica y prácticamente la actividad gastrointestinal del conejo.
Objetivos específicos.
Determinar el tránsito intestinal en tres conejos del proyecto cunicola de la universidad francisco de paula Santander Ocaña suministrando concentrado con azul de metileno.
Establecer los niveles de materia seca, cenizas y materia orgánica presentes en las heces de conejo.
Describir conclusiones a partir de los resultados obtenidos.

 
Referente teórico.
El aparato digestivo del conejo inicia en la boca la cual posee largos incisivos para cortar los alimentos, en la cavidad oral se alojan tres glándulas salivales: parótidas, submandibular y sublingual. La saliva contiene mucina, sales inorgánicas, enzima amilasa salival o ptialina que actúa sobre sobre el almidón, el glucógeno y los polisacáridos relacionados y oligosacáridos. Una vez el alimento se mezcla con estas sustancias se denomina bolo alimenticio el cual pasa a lo largo del esófago hasta el estómago, (MacDonald, y otros) donde se mezcla con los jugos digestivos gástricos caracterizados en el conejo por ser muy ácidos; a partir de este momento empieza la digestión, el estómago nunca se encuentra completamente vacío porque este carece de músculos para las contracciones que impulsan el contenido gástrico, la evacuación es lenta y ayudada por las capas musculares del píloro; por tanto el transporte de la digesta dentro del estómago inicia cuando la ración ingerida es empujada hacia el píloro, el contenido gástrico presente en el estómago y en la zona pilórica desarrollan fuerzas que impulsan el alimento parcialmente digerido hacia el duodeno, debido a ello el conejo ingiere alimento frecuentemente, entre 70 y 80 veces/día, en pequeñas porciones. (UNAD, 2011)
Entonces el estómago tiene cuatro áreas: la zona del esófago que es una extensión del mismo esófago en el estómago, el área del cardias que segrega un moco viscoso formado por una glicoproteína que protege el epitelio del ataque del ácido, la región de la glándula gástrica que produce ácido clorhídrico y pepsinogeno y la región pilórica que secreta un moco protector. Los pepsinógenos presentes en el estómago son las formas inactivas de pepsinas que hidrolizan proteínas, el ácido clorhídrico activa el pepsinógeno, convirtiéndolo en pepsina, que atacan los enlaces peptídicos, los polipéptidos y unos pocos aminoácidos. Por lo tanto, el jugo gástrico se compone de agua, pepsinógenos, sales inorgánicas, moco, ácido clorhídrico y el factor intrínseco importante para la absorción eficiente de la vitamina B12.
La digesta entra al intestino delgado donde es mezclada con secreciones provenientes del duodeno, el hígado y el páncreas. La mayoría de la digestión y absorción se produce en el intestino delgado. Las glándulas duodenales producen una secreción alcalina que entra en el duodeno, la cual actúa como lubricante protegiendo la pared duodenal del ácido clorhídrico que entra desde el estómago. 
La bilis es segregada por el hígado y pasa al duodeno por el conducto biliar, los ácidos biliares vertidos contienen sales de sodio y potasio, estas son muy importantes en la digestión ya que activan la lipasa y son emulsionantes pancreáticas que forman micelas. El páncreas es una glándula con dos funciones secretoras: endocrina para la producción de insulina y exocrina para la producción de enzimas digestivas, agua y electrolitos, todas estas sustancias forman el jugo pancreático que es secretado al duodeno. A nivel dudodenal actúan diferentes zimógenos, enzimas inactivas que se activan para ejercer su funcionalidad, algunas de estas son el tripsinógeno que se convierte en tripsina por la enzima enteroquinasa, la misma tripsina convierte quimotripsinogeno en quimotripsina (enzima activa), estas enzimas activas actúan sobre la estructura peptídica; mientras que las endopeptidasas como la amilasa pancreática es similar en función a la amilasa salival, ya que ataca los enlaces Alfa 1-4 del almidón y glucógeno y lipasa pancreática. (MacDonald, y otros) Luego en el ciego la digesta y la fibra son sometidas al proceso de digestión bacteriana que contribuye a una ligera digestión de la celulosa originando los ácidos grasos (Acetato) y amoníaco que es transformado en aminoácidos y se produce una síntesis de vitaminas. El ciego del conejo está muy desarrollado, en este la ingesta permanece aproximadamente 12 horas. Posteriormente en el intestino grueso se reabsorbe el agua y continúa la absorción de nutrientes. La masa alimenticia toma forma de bolitas húmedas y blandas que contienen 30% de proteína y son ricas en vitaminas del complejo B, estas bolitas se forman unas seis horas después de la última comida o hacia la media noche y finalmente los alimentos son excretados por el ano. El conejo reingiere estas bolitas excretadas antes del amanecer, a este proceso se le conoce como cecotrofia, el cual tiene por objeto la provisión de determinadas vitaminas además de las del complejo B y aminoácidos, el mantenimiento de la digestión por desplazamiento del contenido estomacal, la subsistencia por períodos largos sin necesidad de comer y el mejor aprovechamiento de las proteínas aunque no influye favorablemente en la digestión de la celulosa.
En conclusión, la digestión en el conejo se caracteriza porque inicialmente el alimento pasa rápidamente al intestino grueso y, sale por el ano de donde el animal lo toma y vuelve a ingerirlo para iniciar un segundo ciclo digestivo. En tanto el alimento que ingiere por primera vez (nuevo) ha completado la digestión estomacal, pasa al intestino delgado, llega al ciego e inicia su digestión bacteriana mientras, el alimento re-ingerido pasa por una nueva digestión estomacal, esta masa alimenticia pasa por el intestino delgado, donde son absorbidos más nutrientes, continúa al intestino grueso sin entrar nuevamente al ciego y al pasar lentamente adquiere la forma de bolitas secas que son excretadas por el ano. El nuevo alimento ingerido por el conejo repite el mismo ciclo del primero. Lo expuesto anteriormente quiere decir que el aparato digestivo del conejo realiza simultáneamente dos ciclos digestivos. (UNAD, 2011)

Determinación de la Digestibilidad de los Alimentos.
Es importante conocer el valor nutritivo de los alimentos para la nutrición animal, y aun haciendo análisis químicos, hay que estimar los efectos de los procesos de digestión, absorción y metabolismo animal. A través de las pruebas de digestibilidad se puede valorar la proporción de nutrientes presentes en una ración que pueden ser absorbidos por el aparato digestivo y según esto se estima que cantidad puede quedar disponible para el animal. La digestibilidad depende en su mayor parte de la composición nutritiva de la ración en estudio, siendo esta afectada también por el hecho de que las heces contienen cantidades considerables de materiales de origen no dietético. Las heces también constituyen una interesante vía de excreción de compuestos nitrogenados, grasos, minerales y glúcidos no fibrosos de origen endógeno, encontrándose reportes que indican que no hay secreción de carbohidratos a nivel intestinal. Es por esto que los coeficientes de digestibilidad determinados por diferentes métodos se denominan “aparentes”. Es complejo cuantificar con precisión las cantidades de origen endógeno de un determinado compuesto presente en las heces, ocasionando la subestimación de su digestibilidad verdadera. Los valores estimados de digestibilidad aparente de las fracciones correspondientes a proteínas y lípidos, sin incluir los aportes de compuestos endógenos de la misma naturaleza, son siempre menores a los coeficientes de digestibilidad verdadera. Es de gran utilidad saber que al trabajar con rumiantes el aporte de nitrógeno endógeno se encuentra alrededor de 0,5 a 0,6 g por 100 g de materia seca consumida (aproximadamente un 4% de la proteína de la ración), por lo que los coeficientes de digestibilidad aparente en raciones con un contenido de proteína inferior al 4%, son negativos. Cuando se trata de dietas basadas en el consumo de forrajes, se afecta la digestibilidad in vivo por aquellos elementos que tienen impactos sobre el consumo, como es la selección drástica que tiene el animal al momento de consumir el alimento que se le oferta, la disponibilidad de agua, la tasa de pasaje del alimento, la eficiencia metabólica de los animales y hasta las condiciones ambientales (temperatura, humedad relativa), lo anterior trae como consecuencia, que ineficientemente la técnica in vitro pueda reproducir las transformaciones ocurridas en la digestibilidad in vivo. Incluso cuando la digestibilidad aparente, constituye una expresión muy simplificada del valor nutritivo, los datos que se generan de esta determinación son de gran utilidad. Para la determinación in vivo, del coeficiente de digestibilidad de raciones completas o de determinados nutrientes dentro de una ración, se han utilizado distintos métodos, siendo destacado, el de colección total de heces y el método de las proporciones empleando marcadores.
El Método de Colección Total de Heces (CTH).
Es la práctica más confiable y tradicional para medir digestibilidad, ya que en este intervienen directamente factores tanto del alimento como del animal. El anterior método incluye medir la ingestión de una determinada ración de composición conocida y la recolección total del producto final de excreción fecal correspondiente al alimento consumido.

Generalidades sobre el Uso de Marcadores para Ensayos de Digestibilidad.
Aspectos físicos, como la tasa de pasaje, y químicos, como hidrólisis y síntesis, son monitoreados por medio de compuestos de referencia comúnmente llamados marcadores mostrando características cuantitativas o cualitativas de la fisiología nutricional.
Los marcadores también han sido denominados como indicadores, trazadores, sustancias de referencia o sustancias indicadoras, y se ha considerado de manera especial, como marcadores de las dietas, a aquellos que pueden ser colocados en ella, pueden ser constituyentes naturales de la misma o ser suministrados de forma oral. Para que una sustancia sea considera como marcador, debe ser inerte y no tóxica, no tener ningún efecto fisiológico o psicológico, no puede ser absorbida ni metabolizada a su paso por el tracto digestivo, y es indispensable que esta sustancia sea recuperada o extraída completamente tanto de materias primas como de alimentos procesados, debe mezclarse integralmente con el alimento y mantenerse distribuido en partículas iguales a los componentes de la digesta, no tener dominio sobre las secreciones alimentarias, digestión, absorción, motilidad del tracto digestivo o sobre la excreción, no tener impacto sobre la microflora del tracto digestivo de importancia para el hospedero; además, debe tener características que permitan su medición precisa.
El uso de marcadores ha sido ampliamente estudiado en lo que se refiere a ensayos de digestibilidad, considerando que los coeficientes de digestión pueden ser determinados aun sin la colección total de heces (CTH), tanto para animales en confinamiento como para animales a pastoreo libre, en ocasiones cuando se dificulta medir el consumo total de alimento o cuando se hace imposible recolectar la totalidad de las heces por las condiciones del medio. Por lo anterior es deseable el uso de marcadores siendo necesario, conocer la concentración de la sustancia de referencia en el alimento y en las heces siempre que se identifique el marcador apropiado. El uso de marcadores genera una serie de ventajas en relación con el método tradicional de CHT, es menos laborioso y no requiere de la medición del consumo del alimento a evaluar y su excreción fecal, ya que las determinaciones pueden ser realizadas directamente sobre muestras del alimento y de las heces.
Los diferentes estudios con marcadores constatan que reunir todos estos requisitos es prácticamente imposible, por lo que en ensayos de digestibilidad se han considerado la indigestibilidad, la recuperación completa y la fácil medición del material, como las principales características que debe cumplir un marcador. Adicionalmente, no debe causar algún daño al animal, no interferir la digestibilidad del alimento, ni estar presente en la dieta o en el suelo y debe contar con un método específico y sensible para su determinación.
Los marcadores pueden ser clasificados de diferentes formas siendo su naturaleza la más común, normalmente suelen ser divididos en internos y externos. Los internos son aquellos, como la lignina, que son componentes naturales del alimento, no son digeridos ni absorbidos por el animal o se digieren en muy poca cantidad, su uso proporciona una ventaja ya que por ser componentes indigeribles de los alimentos, no es necesaria la preparación del marcador. Los externos, son sustancias químicas que se suministran al animal, ya sea directamente en la ración, cápsulas o en soluciones y, que al igual que los anteriores no son digeridos ni absorbidos. Varios métodos han sido propuestos para simplificar las determinaciones de los coeficientes de digestión, siendo el más popular el de las proporciones usando marcadores. Éste se muestra como un procedimiento altamente válido que permite su estimación en función de la concentración del indicador en el alimento y en las heces. Al determinar con precisión las cantidades de marcador suministrado en el alimento y en muestras de heces, y conocer la composición porcentual de los nutrientes presentes en el alimento y las heces, se determina, a partir de la relación entre esas concentraciones, la digestibilidad de los nutrientes. (UNAD, 2011)
Existen diferentes métodos por los cuales se puede medir la digestibilidad como son: método in vivo, in vitro o in situ.

·         Método in vivo. Esta técnica se realiza directamente en el animal. Esto consiste en proporcionar al animal una cantidad conocida de muestra seca de alimento molida en partículas de 2,5 cm, en el caso de forrajes, o de 1 mm para granos o alimentos balanceados. Luego de esto se recolectan y cuantifican las excretas (heces y orina), deduciendo que la porción de alimento no excretado corresponde a la parte digerida y absorbida. Siendo este método el que se utilizó para realizar el ensasyo.
·         Método In Vitro. Esta técnica es usada para la alimentación aplicada en los rumiantes, simulándose al nivel de un laboratorio los procesos digestivos que se llevan a cabo en el animal. Se somete una muestra seca de forraje, finamente molida al tamaño de 1 mm, a un proceso inicial de digestión con líquido ruminal y luego una digestión con ácido clorhídrico y pepsina, especialmente útil y confiable para la valoración de la digestibilidad de forrajes tropicales.
·         Método In Situ. Este análisis únicamente se utiliza para determinar la digestibilidad ruminal. Para ello se fistulan los animales a nivel del rumen.
(UNAD)


Metodología.

La prueba de digestibilidad se hizo en tres conejos de la raza nueva Zelanda del proyecto canícula de la granja experimental de la Universidad Francisco De Paula Santander Ocaña. Estos animales se sometieron a un ayuno desde el día viernes y después de 24 horas, se alimentaron con 119.5 g de concentrado y 0.5 g de azul de metileno mezclándolo lo más homogéneamente posible, al cabo de 4 horas aproximadamente el tránsito intestinal en los conejos tuvo efecto, ya que sus heces presentaron el color del marcador de digestibilidad usado. Luego a ello, se colectaron seis muestras en total provenientes de tres conejos (69, 70 y 71), en dos tiempos a las 10 am y 5 pm, las cuales se refrigeraron por un día, y al cabo de ello se determinaron los índices de materia seca, materia orgánica, humedad y ceniza en el laboratorio de nutrición animal de la universidad.
 

1.    DETERMINACION DE MATERIA SECA
La determinación de materia seca es el procedimiento más común que se realiza en laboratorios de nutrición. La razón de esto es que los forrajes, los tejidos animales y otras muestras de interés, tienen contenido de agua variable.

Materiales y equipos
·         Balanza de precisión.
·         Estufa de secado
·         Desecador
·         Recipientes (crisol de porcelana, bolsas de papel o bandejas de aluminio
·         Pinzas y espátula
·         Muestra

Procedimiento para muestras de las heces y resultados.
La prueba de digestibilidad se hizo con tres conejos de la raza nueva Zelanda del proyecto canícula de la granja experimental de la Universidad Francisco De Paula Santander Ocaña. Estos animales se sometieron a un ayuno de 24 horas, pesándose antes y después de la prueba, estos pesos se encuentran en la siguiente tabla:


Conejos /días de pesaje
Viernes
Sábado
69
1500 g
1650 g
70
1000 g
1150 g
71
1100 g
1300 g

Para realizar el procedimiento correspondiente a la guia de laboratorio de análisis químico o proximal de alimentos para análisis – sistema weende, se tomaron registro de dos muestras correspondientes a las horas de la mañana y de la tarde del día sábado de los tres conejos, obteniéndose los siguientes datos:
·         Peso del papel aluminio:

Numero de animal / hora
Peso am
Peso pm
69
1,34 g
1,37 g
70
1,33 g
1,23 g
71
1,34 g
1,57 g

·         Peso de las heces frescas.
Numero de animal / hora
Peso am
Peso pm
69
8,59 g
9,92 g
70
8,29 g
9,27 g
71
6,54 g
9,94 g

·         Los recipientes de papel aluminio que contenían las muestras de las heces frescas se llevaron al horno a 105°C por 24 horas.
·         Luego se retiraron las muestras libres de humedad del horno y se enfriaron en el desecador por 15 minutos.
·         Al retirar las muestras del desecador se pesaron y se obtuvieron los siguientes datos:

Numero de animal / hora
Peso am
Peso pm
69
4,9 g
5,24 g
70
5,99 g
3,57 g
71
4,91 g
6,09 g

Nota. Los datos tabulados de los pesos de las materias frescas y secas, se registraron sin el peso del papel aluminio.
   



Análisis

% MS , donde T = peso del recipiente; MS = materia seca y MF  
%HUM = 100 - % MS                    
Los datos obtenidos se reemplazaron en base a la formula anterior y se tuvieron los siguientes resultados por muestra.
CONEJO 69
MS (AM) = ((1,34 + 4,9) – 1,34 / 8,59) X 100 = 57,04 %
MS (PM) = ((1,37 + 5,24) – 1,37 / 9,92) X 100 = 60,38 %
CONEJO 70
MS (AM) = ((1,33 + 5,99) – 1,33 / 8,29) X 100 = 52,97 %
MS (PM) = ((1,23 + 3,57) – 1,23 / 9,27) X 100 = 56,53 %
CONEJO 71
MS (AM) = ((1,34 + 4,91) – 1,34 / 6,54) X 100 = 54,59 %
MS (PM) = ((1,57 + 6,09) – 1,57 / 9,94) X 100 = 61,28 %
PORCENTAJE DE HUMEDAD.
CONEJO 69
% HUM (AM) = 100 – 57,04 =  42,96 %
% HUM (PM) = 100 – 60,38 = 39,62 %
CONEJO 70
% HUM (AM) = 100 – 52,97 = 47,03  %
% HUM (AM) = 100 – 56,53 = 43,47 %
CONEJO 71
% HUM (AM) = 100 – 54,59 = 45,41  %
% HUM (AM) = 100 – 61,28 = 38,72  %

2. DETERMINACION DE CENIZAS
Las cenizas o materiales es el residuo restante de remover toda la humedad y la materia orgánica que se ha quemado en una mufla a 550ºC, durante 6 horas.

Materiales y equipos
·         Mufla.
·         Balanza de precisión.
·         Desecadora.
·         Crisoles.
·         Estufa de desecación.
·         3 gr de muestra

Procedimiento.
·         Se desecaron tres crisoles en la estufa a 105ºC por 30 minutos
·         Luego se enfrían los crisoles en el desecador por 15 minutos
·         El peso de los crisoles para las muestras de las heces de los conejos 69, 70 y 71 fueron de: 22.41 g, 24.63 g y 25.28 g.
·         Se llevaron los crisoles con 3 g muestra a la mufla por 6 horas a 550ºC.
·         Al cabo de las seis horas estos se retiraron con la ayuda de pinzas y se llevaron al desecador y dejándolos enfriar por 15 minutos
·         Se pesan los crisoles con la ceniza y se toma el resultado.


Análisis
% CEN
% MO = % MS - %CEN
Los datos obtenidos se reemplazaron en base a las formulas anteriores y se tuvieron los siguientes resultados por muestra.
CONEJO 69
% CEN = ((22,41 + 0,26) – 22,41 / 3 ) X 100 = 8,67%
CONEJO 70
% CEN = ((24,63 + 0,2) – 24,63 / 3 ) X 100 = 6,66%
CONEJO 71
% CEN = ((25,28 + 0,2) – 25,28 / 3 ) X 100 = 6,66%

La materia orgánica que se detecta en estas muestras es de:



Conejo 69.
% MO = 58.71% - 8.67% = 50.04 %
Conejo 70
% MO = 54.75% - 6.66 % = 48.09 %
Conejo 71
% MO = 57.93% - 6.66% = 51.27%



CONCLUSIONES.
El conejo se caracteriza por tener dos ciclos de digestión, el primero de ellos es más rápido y en ambos el alimento pasa por una digestión estomacal, luego llega al intestino delgado donde se da la absorción de nutrientes, después pasa al ciego donde se inicia su digestión bacteriana y rápidamente atraviesa el intestino grueso, finalmente la masa del alimento sale por el ano en forma de bolitas blandas de donde el animal lo toma y vuelve a ingerirlo para iniciar su segundo ciclo digestivo. A esta particularidad en la digestión de los conejos se le denomina cecotrofia y en función de esto atribuimos el hecho de que el contenido de materia seca de las muestras fecales superan el 50%, sobre todo en las muestras de las heces nocturnas, esto se comprueba en los niveles de humedad detectados que menores en su mayoría al 45%, estos altos niveles de materia seca son favorables a la segunda digestión, donde la absorción que se produce es más aprovechable; por esta misma razón se presume que las cantidades de minerales presentes en el porcentaje de cenizas es relativamente alto. Referente al tránsito intestinal en el que se utilizó azul de metileno en el alimento y se le suministro a las 6:30 am a los animales, estos defecaron a las 10 am, lo que quiere decir que el tiempo de pasaje equivale aproximadamente a 4 horas, observándose una rápida digestión.



REFERENCIAS

MacDonald, P., Edwards, R., Greenhalgh, J., Morgan, C., Sinclair, L., & Wilkinson, R. (s.f.). Animal Nutrition. Pearson.
Paredes, J. E. (s.f.). Análisis químico o proxial de alimentos para animales. Guía de laboratorio de nutrición animal.
UNAD. (2011). Aparato digestivo del conejo. Obtenido de Universidad Nacional Abierta y a Distancia: http://datateca.unad.edu.co/contenidos/201111/EXE%20NUTRIANIMAL%20MODULO/123__aparato_digestivo_del_conejo.html

UNAD. (s.f.). Digestibilidad de los alimentos. Obtenido de Universidad Nacional Abierta y a Distancia: http://datateca.unad.edu.co/contenidos/102702/102702/leccin_19__digestibilidad_de_los_alimentos.html

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